Este caso clínico corresponde a una paciente adulta en dentición permanente que presentaba una maloclusión compleja con varias particularidades: desviación de la línea media superior hacia la izquierda, un tercio inferior facial desproporcionado y un perfil alterado. En la exploración intraoral se observaron implantes en las posiciones 25 y 26, agenesia del 36, apiñamiento en el arco inferior y diferencias de torque entre incisivos. En la oclusión se diagnosticó Clase II molar en el lado derecho y Clase I canina, mientras que en el lado izquierdo no se definía una clase molar clara y existía una ligera Clase II canina. Además, la paciente presentaba un overbite y overjet positivos.
Plan de tratamiento
El tratamiento comenzó en mayo de 2024 y finalizó en abril de 2025, con una duración total de tan solo 11 meses. Durante este periodo se llevó a cabo un abordaje multidisciplinar que combinó ortodoncia fija con brackets, cirugía ortognática y rehabilitación estética con gingivectomía y carillas. La fase ortodóncica incluyó el uso progresivo de arcos de diferentes aleaciones y permitió preparar la oclusión para la cirugía y los procedimientos restauradores posteriores.
Gracias a la excelente cooperación de la paciente y a una planificación minuciosa, fue posible coordinar todas las fases del tratamiento de forma eficiente, consiguiendo en menos de un año lo que habitualmente puede requerir más tiempo. El resultado final fue una oclusión funcional, una mejora significativa en la estética facial y dental, y la estabilidad necesaria para mantener los logros a largo plazo.
Proceso y evaluación del caso
Inicio 11/03/2024





Implantes 9/04/2024





FASE I Brackets 13/05/2024



FASE II Brackets 25/11/2024





Brackets+cirugía ortognática 18/12/2024



Fin brackets 25/02/2025




Gingivectomía 14/03/2025


Carillas definitivas 15/04/2025


Antes y Después
En conclusión, este caso es un claro ejemplo de cómo la integración entre ortodoncia, cirugía y estética dental puede transformar sonrisas en un tiempo reducido. La coordinación entre disciplinas y el compromiso del paciente fueron claves para alcanzar el éxito en tan solo 11 meses.